En la famosa novela "Matar un ruiseñor", Atticus Finch le da a su hija unos consejos de incalculable valor. "Si eres capaz de aprender un sencillo truco te llevarás mucho mejor con todo tipo de personas. Nunca llegarás a entender a alguien hasta que ves las cosas desde su punto de vista, hasta que te pones en su lugar y te conviertes en el".
Ese es el punto de partida de la compasión: comprender lo que siente otra persona poniéndote en su lugar. Es el modo de entender las dificultades ajenas. Si consigues establecer la costumbre de preguntarte: ¿Cómo me sentiría si estuviera en su lugar", no tardarás en descubrir que eres capaz de compartir el dolor y la pena de los demás.
Te estarás preguntando para que te puede servir esto, la respuesta esta en que la verdadera compasión tiene menos que ver con los sentimientos que con los actos. Cuando tienes compasión y un amigo está triste, no solo te sientes mal. La compasión es activa, no se demuestra solo con sentirte mal sino con como lo ayudas. Puede tratarse de un acto simple como acompañarlo, o algún sacrificio personal. La compasión signfica demostrar que esa persona te importa haciendo algo por ella.
Un problema muy común entre muchos jovenes es la soledad. Afortunadamente, la compasión por los demás es una de las mejores curas para la propia soledad. Al ser compasivos dejamos de ser egoístas, empezamos a pensar mas en los otros y menos en nosotros y desaparece nuestra sensación de soledad.
Debemos aprender a mantenernos junto a los demás en sus malos momentos, no sólo es digno de madurez, sino también de ser una buena persona.