Todos, decimos, quieren vivir con felicidad, pero a la hora de distinguir que nos hace felices, nos hallamos a oscuras.
Séneca
Lo primero que debemos hacer es ocuparnos detenidamente en decidir con toda claridad que es lo que verdaderamente pensamos y sentimos que nos puede hacer felices, no olvidar ponerlo en manos de Dios y hacer lo necesario para alcanzarlo.