Como animales de la montaña, las cabras muchas veces avanzan por senderos muy angostos y escarpados. ¿Qué hacen cuando dos de ellas se encuentran frente a frente en un camino que tiene de un lado una pared vertical y del otro un precipicio? Retroceder no pueden, y tampoco pueden desviarse una de ellas, porque el sendero es demasiado angosto.
Si las dos cabras insistieran en avanzar, ambas caerían al precipicio. Entonces, ¿que hacen? El instinto les ha enseñado a echarse a tierra, para que una de ellas pase por sobre el cuerpo de la otra, y así ambas puedan proseguir sin peligro su camino. Tal vez nos preguntemos cuál de las dos cabras toma la iniciativa de agacharse. Pues, cualquiera de ellas. Lo importante es salvar la vida y seguir caminando sin problemas.
¿No hay aquí una lección de conducta humana? Debemos aprender de las cabras que frente a una discusión o cuando debemos arreglar nuestras diferencias con alguien, saldríamos ganando si estuviéramos dispuesto a “agachar el lomo”
Si las dos cabras insistieran en avanzar, ambas caerían al precipicio. Entonces, ¿que hacen? El instinto les ha enseñado a echarse a tierra, para que una de ellas pase por sobre el cuerpo de la otra, y así ambas puedan proseguir sin peligro su camino. Tal vez nos preguntemos cuál de las dos cabras toma la iniciativa de agacharse. Pues, cualquiera de ellas. Lo importante es salvar la vida y seguir caminando sin problemas.
¿No hay aquí una lección de conducta humana? Debemos aprender de las cabras que frente a una discusión o cuando debemos arreglar nuestras diferencias con alguien, saldríamos ganando si estuviéramos dispuesto a “agachar el lomo”