Se dice que toda la Escritura es inspirada por Dios, sin embargo hay una porción de la ella que no es inspirada por él. Se trata de los Diez Mandamientos, los cuales Dios no inspiro a nadie para que los escribiera sino que El mismo escribió en las tablas por su mano.
"Y dio a Moisés, cuando acabó de hablar con él en el monte de Sinaí, dos tablas del testimonio, tablas de piedra escritas con el dedo de Dios"
Exodo 31:18