La persona que tiene cualidades sobresalientes obtiene nuestra admiración. Todos admiramos a un gran músico, a un destacado científico, a un genial pintor, etc. Las personas sobresalientes lo son de nacimiento, y aunque trabajen muy poco, son tan grandes sus cualidades, que de una manera u otra, destacan. Pero esta clase de personas son una minoría. En cambio, las personas normales como nosotros somos la gran mayoría de la población. Nosotros, las personas comunes y corrientes, podemos forma nuestro carácter; y nada hay que despierte más respeto que aquellas personas que lo han forjado a base de esfuerzo y disciplina.
Querer es poder, a eso se le denomina CARÁCTER.