19/11/09

Zapatero a tus zapatos

Debemos dejar de intentar dedicarnos a actividades y trabajos para los que no estamos dotados y capacitados.
No se trata de que reduzcamos nuestros horizontes, pero sí de suprimir toda ambición de dinero o fama, tratando de empeñarnos en dedicarnos a actividades que nos son ajenas, por el sólo hecho de que nos pueden redituar mayores beneficios.
El mejor beneficio es dedicarnos a lo nuestro, a aquello para lo que estamos dotados. Eso sí, tratando de ser mejores en lo que nos estamos dedicando.